|
Introducción Un gran número de pensadores contemporáneos musulmanes ha abordado la relación entre religión y ciencia.[1] El tema en sà está captando notoriedad entre los musulmanes, no sólo entre los cientÃficos sino también entre los demás grupos de intelectuales y profesionales musulmanes. Lo cual es comprensible, ya que como musulmanes son los primeros interesados en discutir y debatir el tema desde las distintas perspectivas islámicas. Debemos añadir, asimismo, que hoy en dÃa en un gran número de paÃses islámicos, prácticamente todos y cada uno de los estratos sociales de musulmanes educados están preocupados acerca algunos temas concernientes a la relación existente entre religión y ciencia. Aquellos que han seguido de cerca los avances y progresos religiosos en el mundo musulmán, desde el inicio del asà denominado resurgimiento islámico global, en la década de los setenta del siglo pasado, no se equivocarán al darse cuenta de que un creciente interés musulmán en los asuntos de religión y ciencia en las últimas décadas forma parte de un interés mayor en la religión, la cultura y la civilización del Islam. El hecho de que la mayorÃa de los activos participantes de la incipiente disertación musulmana sobre religión y ciencia hayan sido cientÃficos naturales con un interés en la religión, habla enormemente de la transformación intelectual que está tomando lugar en el mundo musulmán.[2] Es triste decirlo pero, el volumen disponible sobre el asunto es tan sólo un pálido reflejo de lo que en realidad ha estado sucediendo en el terreno de dicho debate. La comunidad de eruditos occidentales sobre el Islam contemporáneo tiende a hacer hincapié en su dimensión polÃtica, lo que ayuda a eclipsar otras manifestaciones modernas de intelectualidad y religiosidad musulmanas tales como la ciencia, que en Occidente está considerada, tal vez, como la más secular de todas las competencias. Desafortunadamente también nos encontramos con el creciente interés popular musulmán en las disertaciones intelectuales sobre religión y ciencia, los cuales no han sido compatibles con la institucionalización de apropiados programas académicos y de investigación. Programas beneficiosos, los cuales no han sido llevados a la práctica en la actualidad, pueden incluir la introducción del asunto en el plan de estudios de las instituciones educativas superiores y el establecimiento de centros de investigación dedicados al fomento del entendimiento humano de las relaciones multidisciplinarias entre la ciencia y la religión. En tanto que en Occidente existen numerosos centros de este tipo, numerosas organizaciones académicas, y publicaciones dedicadas a los estudios sobre religión y ciencia dentro de la perspectiva judeocristiana mundial podemos hablar de tan sólo unas cuantas tentativas realizadas por el mundo musulmán.[3] Contrariamente a estos antecedentes de un relativo abandono de la dimensión intelectual por la resurgencia islámica, este ensayo busca dar a conocer de mejor manera la voz de un teólogo musulmán contemporáneo y en concreto a aquellos temas concernientes a la religión y a la ciencia. La figura religiosa presentada aquà es Fethullah Gülen[4] (nacido en 1938), un devoto erudito turco, pedagogo e influyente predicador popular no sólo en su paÃs sino también en las repúblicas de Asia Central turco-hablantes. Es evidente que elegir la perspectiva de un teólogo musulmán en cuanto a la ciencia y la religión es bastante significativa. La trascendencia reside en el hecho de que la disertación musulmana contemporánea acerca del tema, ha sido dominada por eruditos y cientÃficos musulmanes educados en un sistema occidental. Hoy en dÃa, a lo largo y ancho del mundo musulmán es raro encontrar circunspectos pensadores entre personas religiosas que reflejen en sus estudios asuntos de religión y ciencia, sin haber reparado acerca de si han sido educados en un entorno moderno o tradicional. Gülen definitivamente pertenece a esta pequeña minorÃa de eruditos religiosos. Y es precisamente su posición de erudito religioso pródigamente aceptado, asà como intelectualmente comprometido y distinguido por su imparcialidad en dichas relaciones religioso-cientÃficas, lo que hace del tratamiento de sus ideas algo trascendental. Como también es importante el hecho de que Gülen proviene de una TurquÃa secular donde sus opiniones básicamente de tradición islámica sobre religión y ciencia podrÃan ser vistas como filosóficamente opuestas al contenido ideológico del secularismo estatal oficial, además de sus instituciones polÃticas.[5] La Orientación Intelectual de Gülen A la luz de su formación educacional y su rendimiento intelectual, Gülen puede ser descrito mejor como un erudito religioso profundamente arraigado a las ciencias religiosas tradicionales y al mismo tiempo completamente familiarizado con el conocimiento occidental moderno. Nacido en la pequeña aldea de Korucuk en el distrito de Hasankale de la provincia de Erzurum, TurquÃa, Gülen tuvo una precoz educación tradicional versada en las ciencias del hadiz. Él sentÃa un amor especial por los idiomas y la poesÃa sufÃ. Además de tener un gran dominio del árabe y del persa, los cuales aprendió por primera vez de manos de su padre, también habla francés. En su primera admisión, gracias al cÃrculo espiritual de su padre, Gülen estaba muy influenciado por el poeta y maestro sufÃ, Muhammed Lutfi Efendi[6] (fallecido en 1954), del cual recibió lecciones espirituales cuando él era muy joven, entre los diez y los quince años de edad. Otra figura moderna turca muy acreditada tanto en el campo intelectual como espiritual que contribuyó en gran manera en la formación espiritual e intelectual de Gülen fue Bediuzzaman Said Nursi[7] (1876-1960), cuyos comentarios acerca del Corán conocidos como Risale-i Nur son ampliamente apreciados en el mundo musulmán. Gülen comenzó a estudiar dichos escritos cuando aún él era un estudiante. La obra, escrita en parte como una defensa de las creencias islámicas debido al ataque de la ciencia moderna, habÃa influido las opiniones formativas de Gülen sobre religión y ciencia. Todos parece indicar que antes de haber alcanzado la edad de veinte años Gülen ya habÃa sido expuesto tanto al aprendizaje tradicional islámico como al pensamiento filosófico y la literatura occidentales.[8] Su base intelectual y sus pensamientos fueron establecidas en sus primeras enseñanzas. Con este tipo de formación educacional Gülen ha emergido como un versado erudito asà como un experto en las ciencias religiosas del Islam y con un profundo interés académico en el pensamiento intelectual moderno. Algunos de sus escritos claramente dan una fuerte indicación de que él está formado de manera imparcial, al menos en algunos periodos, sobre la historia de las relaciones entre la ciencia y la religión en Occidente. También de sus múltiples publicaciones, uno llega a la impresión de que está completamente familiarizado con los principios de la ciencia moderna y de que posee alguna interpretación de sus alcances y debilidades. El Tratamiento de Gülen de la Religión y la Ciencia Gülen se ha pronunciado en varias ocasiones en relación al tema general de las relaciones entre la religión y la ciencia. No obstante, este trabajo, se centrará tan sólo en tres temas que son: 1- la relación entre las verdades cientÃficas y religiosas, 2- la opinión islámica acerca del enfoque cientÃfico moderno sobre la naturaleza, y 3- el punto de vista del Corán sobre la ciencia. Sus opiniones sobre estos temas están basadas en uno de sus pocos libros disponibles en el idioma español, Los Fundamentos de la Fe Islámica.[9] Esta obra y otras que conocemos revelan el contexto general en el cual Gülen se halla interesado en investigar acerca de las cuestiones que tratan la religión y la ciencia. Su interés principal para hacer esto es teológico. Lo qué quiero decir con esto es que él está interesado en defender las posiciones teológicas del Islam mientras que la ciencia adquiere el subordinado rol similar al de «sirviente de la teologÃa». En su opinión, la ciencia y la religión nunca pueden ser descritas como iguales en el marco del Islam. La postura de la ciencia frente a la religión será explicada en los siguientes apartados. En su discusión acerca de las relaciones existentes entre la ciencia y la religión, podemos distinguir las fuentes principales de la influencia intelectual en Gülen. De manera manifiesta él hace varias referencias al Corán y a los hadices proféticos para respaldar sus argumentos. Su interpretación espiritual de la naturaleza delata claramente las influencias tradicionales sufÃes, especialmente la teologÃa de Ibn Arabi, la figura destacada del SufÃsmo. Al afirmar que el Universo es «el reino donde los Nombres de Dios son manifestados y el que, por tanto, tiene un cierto tipo de santidad» y que es el «Libro Divino de la Creación» Gülen se hace eco de las opiniones del erudito andalusà nacido en Murcia Ibn Arabi y de otros sabios sufÃes.[10] Él también expone sus tendencias intelectuales en sus escritos que evidentemente demuestran sus asociaciones con el pensamiento occidental moderno. En cuestione ales como la crÃtica islámica de la naturaleza a manos de la ciencia moderna, se sabe que él se ha referido, por ejemplo, a las opiniones de Karl Popper,[11] un moderno filósofo británico de ciencia, y a Rene Guenon,[12] un tradicional filósofo francés de ciencia. Sin embargo, uno puede desilusionarse al encontrar que sus reseñas en los pensadores occidentales modernos son invariablemente breves. Pero entonces, en el contexto de su razonamiento completo, tiene un objetivo para hacerlo asÃ. Su interés primario es espiritual y teológico. Su mención concisa de las opiniones cientÃficas o filosóficas de ciertos pensadores occidentales lo es sólo para ilustrar o dejar un apoyo adicional a sus argumentos teológicos. La influencia sufà parece ser el factor más dominante del marco intelectual de los pensamientos de Gülen en cuanto a religión y ciencia se refiere. Patentemente, él es un hombre de Dios, quien tiene un amor especial por las enseñanzas intelectuales y la ética espiritual del SufÃsmo, aunque se sabe que él no pertenece a ninguna orden Sufà (tariqa). Ciertamente, su profunda compromiso intelectual al SufÃsmo puede observarse en sus escritos más populares sobre el tema. Por ejemplo, Gülen ha escrito acerca de los conceptos y las prácticas del SufÃsmo.[13] Sin embargo, hasta el momento, yo no estoy en posición de evaluar el grado de la influencia de las doctrinas sufÃes en la ciencia y la filosofÃa religiosa de Gülen. Pero en su exposición de los principios del SufÃsmo, parece ser que él está convencido de que esta dimensión espiritual del Islam es el camino real al conocimiento de los significados interiores de las cosas. Además, en su opinión, es este conocimiento interior de las cosas, el que profundiza y enriquece la conciencia de una persona sobre las verdades intelectuales y religiosas. A la luz de tales opiniones podemos decir que la perspectiva de Gülen acerca de la relación entre la ciencia y la religión ha sido delineada principalmente por su compromiso con el mundo intelectual sufÃ. La Naturaleza de las Verdades CientÃficas y Religiosas Primero, permÃtanme mencionar el tratamiento de Gülen respecto al asunto de la naturaleza de las verdades cientÃficas y religiosas, y la posibilidad de una confrontación o de una relación conceptual armoniosa entre estos dos tipos de verdades. Antes de discutir sus opiniones acerca de la precisa relación deseada entre las verdades cientÃficas y religiosas serÃa más apropiado aclarar paso a paso su interpretación de la palabra «verdad». De acuerdo con él, «la verdad no es algo que la mente humana produce. La verdad existe independientemente del hombre y de la tarea que tiene el hombre para verla».[14] De este modo, Gülen cree en la idea de las verdades objetivas ampliamente afirmadas por los hombres de religión y los filósofos. Esas verdades no se ven afectadas por las limitaciones de las experiencias subjetivas del individuo humano, y sólo están esperando a ser descubiertas por los humanos. Gülen divide a las verdades en dos tipos: verdades absolutas y verdades relativas. Lo que quiere indicar por verdades absolutas es que éstas son «inmutables» y que «se ubican en el reino que está sobre el mundo visible» ya que conciernen a las realidades permanentes e inmutables.[15] Las verdades absolutas son aquellas concernientes a la esencia de la existencia, el campo que ciertamente la ciencia es incapaz de conocer por medio de la virtud de sus limitaciones metodológicas. «El enfoque cientÃfico moderno», afirma, «está mucho más allá de encontrar la verdad detrás de la existencia y de explicarla».[16] Para Gülen, las verdades en el Corán y en los hadices proféticos son absolutas en la naturaleza.[17] Por el contrario, las verdades relativas cambian, son transitorias, pasajeras y provisionales en la naturaleza. Él confirma que las verdades cientÃficas pertenecen a la categorÃa de verdades relativas. En su empleo del término «verdades cientÃficas» se está refiriendo a los hechos o verdades descubiertas o establecidas por la ciencia. Pero entonces, como él lo estipula, «las ciencias se encuentran en constante avance y lo que al dÃa de hoy es una verdad aparentemente inmutable podrÃa aparecer en el dÃa de mañana como algo incorrecto o, por el contrario, lo que hoy se ve como incorrecto, podrÃa ser probado como cierto en el futuro».[18] Al explicar por qué las verdades cientÃficas son necesariamente relativas señala la dependencia de la ciencia por los datos empÃricos y las interpretaciones racionales de los datos que utilizan para su conocimiento de las cosas que se busca estudiar. Se discutirán más las limitaciones inherentes de los métodos de la ciencia en la búsqueda del ser humano por las verdades en el tema subsiguiente sobre la crÃtica islámica de Gülen hacia el enfoque cientÃfico moderno empleado para estudiar la naturaleza. Al sostener que las verdades en el Corán y en los hadices proféticos son absolutas, y que las verdades cientÃficas son relativas, Gülen ha proporcionado la premisa filosófica para la articulación de los tipos de relaciones apropiados que deben existir entre las verdades cientÃficas y religiosas. Una pregunta que frecuentemente nos hacemos es si las verdades cientÃficas y religiosas son necesariamente contradictorias, reconciliables, o aún mejor, si se hallan en armonÃa. En principio, la opinión de Gülen es que los dos tipos de verdades nunca pueden estar en contradicción. Existe una necesidad de clarificar más lo que significa «no contradicción en el principio». De acuerdo con él, «el Universo, el tema de las ciencias, es la esfera en donde los Nombres de Dios son manifestados y por tanto, tiene un cierto grado de santidad. Cada ente, objeto o sujeto en el Universo es un mensaje de Dios Todo Poderoso invitándonos a estudiarla para tener conocimiento de Él. De modo que, el Universo es la colección de dichos mensajes o, como los sabios musulmanes denominan, el Libro Divino de la Creación resultante, en primera instancia, de los Atributos Divinos de Voluntad y Poder. El Corán, proveniente de la Voluntad Divina de Hablar es el equivalente del Universo en forma verbal. Asà como no puede haber conflicto entre un palacio y el papel escrito para describirlo, asà tampoco puede existir conflicto entre el Universo y el Corán, los cuales son dos expresiones de la misma verdad».[19] La cita anterior de Gülen muestra claramente su firme convicción de que las verdades cientÃficas y religiosas no pueden estar en conflicto debido a que su fuente última es una y la misma, por nombre la fuente divina. La mayorÃa de los musulmanes comparten de buen grado esta convicción. Pero si surge una situación donde una «verdad cientÃfica» es considerada que pueda hallarse en compromiso con las verdades religiosas establecidas, entonces al fracasar en todos los intentos de reconciliación él desea que los musulmanes rechacen la primera en favor de estas últimas. Al decantarse por esta posición él es consistente con su creencia «filosófica» en relación al máximo valor de las verdades cientÃficas. De acuerdo con ella, las verdades cientÃficas son esencialmente meras teorÃas, ya que si fueran «verdades» no existirÃa contradicción alguna entre la ciencia y la religión. Las verdades absolutas de la religión revelada son, en realidad, las que tienen la última palabra al decidir el destino de las verdades cientÃficas. Una verdad cientÃfica presentada como cumplidamente aceptada por la comunidad cientÃfica, pero que es contradictoria a las verdades religiosas será, tarde o temprano, desaprobada por la misma ciencia. Gülen insiste en cuanto a que las verdades relativas deben estar supeditadas a las verdades absolutas. Este papel servil requiere de un énfasis ya que el verdadero estatus de las verdades relativas como verdades encuentra legitimación epistemológica a la luz de su confirmación por las verdades absolutas. Es a la luz de esta relación entre las verdades absolutas y relativas, que Gülen insiste en el papel de las verdades cientÃficas para servir a la causa de las verdades religiosas. Si la filosofÃa fuera considerada como la sirvienta de la teologÃa entre los mismos teólogos clásicos, entonces en el mundo de hoy Gülen es de la opinión de que tal servicio debe ser realizado por la ciencia. Él dice, «la ciencia y los hechos que ésta presenta pueden y deben ser utilizados para explicar los hechos islámicos».[20] Gülen añade que «nuestro objetivo principal al presentar la ciencia y los hechos cientÃficos debe ser ganar la complacencia de Dios».[21] Él parece ser bastante crÃtico sobre las distintas tendencias en torno al cientificismo entre los musulmanes contemporáneos que buscan «justificar la religión o reforzar su credibilidad en términos de los hechos cientÃficos modernos». En respuesta a tales tendencias que de alguna manera hacen referencia a que la ciencia es superior a la religión, Gülen ha surgido con la siguiente aseveración contundente: «Nuestra posición debe ser clara, y esta es: el Corán y el hadiz son absolutos y verdaderos. La ciencia y los hechos cientÃficos son una verdad, siempre y cuando concuerden con el Corán y el hadiz, y son falsos en la medida en que ellos difieran o se alejen de la verdad del Corán y del hadiz. Ni siquiera los hechos cientÃficos definitivamente establecidos pueden ser pilares para sostener las verdades del iman (la fe)».[22] Aunque las tendencias del cientificismo se pueden encontrar lo largo de todo el mundo musulmán,[23] es completamente obvio que las crÃticas de Gülen están dirigidas principalmente a la sociedad turca a la que pertenece. Él desea abordar los puntos de vista de tres grupos importantes en la sociedad, los cuales él considera erróneos. El primer grupo consta de los ateÃstas y seculares quienes han rechazado la religión en nombre de la ciencia. El segundo grupo consiste en musulmanes con fe en la religión y la ciencia pero que tienden a subordinar la primera a la última. El tercer grupo consta de musulmanes crÃticos ante otorgar a la ciencia el lugar de justificación de las verdades religiosas. Gülen ha rechazado estas tres perspectivas de inaceptables desde los puntos de vista islámicos. Refiriéndose al primer grupo, Gülen describe las actitudes de los materialistas y de la gente antirreligiosa hacia la ciencia y la religión en los siguientes términos: ellos están ansiosos por «aprovechar la ciencia en términos de desafiar a la religión y usar su prestigio para expandir sus pensamientos». Como resultado de su aprovechamiento de la ciencia «ellos han corrompido y distorsionado las mentes de un gran número de personas».[24] Ante la perspectiva de semejante explotación de la ciencia por dicho grupo para desacreditar a la religión, Gülen hace un llamado a los musulmanes para estudiar la ciencia y con los mismos hechos cientÃficos confrontar al grupo con argumentos de apoyo tomados de la religión. Él desea recalcar a los creyentes que si cierta gente ha interpretado los descubrimientos cientÃficos de tal manera como para negar la religión, de este modo ellos pueden utilizar el mismo material cientÃfico para demostrar que la ciencia y la tecnologÃa no contradicen al Islam. Incluso la ciencia guiada por la religión puede conducir a la gente hacia el camino correcto. Respecto al aspecto crÃtico del tercer grupo, el cual rechaza de tales implicaciones, Gülen percibe que no existe nada malo en ello desde el punto de vista de la religión. «Por el contrario» dice, «sostengo que los creyentes deben ser expertos en tales hechos para poder luchar en contra del materialismo y el ateÃsmo».[25] Él intenta aclarar que emplear la ciencia al servicio de la religión es diferente de justificar la religión en términos de ciencia tal y como lo realiza el segundo grupo cuyo cientificismo ya ha sido discutido. Los musulmanes no cometerán errores respecto al cientificismo siempre y cuando tengan en cuenta que las verdades de la religión tienen pruebas independientemente de la ciencia, y siempre y cuando reconozcan y mantengan la superioridad de la religión sobre las verdades cientÃficas. El Enfoque CientÃfico Moderno de la Naturaleza El segundo tema a ser discutido en relación a las opiniones de Gülen sobre la ciencia y la religión concierne al enfoque cientÃfico moderno de la naturaleza. Gülen no vacila en aceptar la validez y legitimidad del método cientÃfico moderno en el estudio de la naturaleza mientras que sus limitaciones sean debidamente reconocidas. Para él, los métodos empÃricos son los mejores y los más apropiados para ser empleados al tratar con el mundo que se percibe con los sentidos fÃsicos. De igual forma, los métodos racionales basados en el razonamiento inductivo, deductivo o analÃtico, que junto con los métodos empÃricos constituyen el foco de la metodologÃa cientÃfica moderna, son válidos y efectivos dentro de su campo de competencia. Gülen afirma que la metodologÃa cientÃfica moderna es, simplemente incapaz de penetrar y conocer «la esencia de la existencia».[26] Ya que existen campos de la realidad que están más allá de su competencia. La falta de habilidad de la ciencia para conocer la verdad relacionada con la esencia de la existencia es de suma importancia para Gülen, especialmente en relación a las limitaciones de los métodos empÃricos. La mente humana está interesada en saber con certeza la verdad incambiable que subyace en el mundo de la naturaleza, pero dependiendo de los métodos cientÃficos la mente es impotente para conocer esta verdad incambiable. Por ejemplo, la mente es sagaz, penetrante y entusiasta para descubrir la verdad acerca de los orÃgenes de la existencia de las cosas y en particular del Universo. Pero como Gülen aprecia, donde quiera que la ciencia trate con el asunto del origen, «lo único que hace es explicar cómo las cosas toman lugar».[27] La ciencia realmente no contesta a la pregunta sobre el origen a satisfacción de la mente. Ésta sólo escapa o «piensa que se ha librado de la dificultad de explicar el origen de la existencia atribuyéndolo a la naturaleza o a la auto-creación o a nociones o conceptos tales como la necesidad y el cambio». En opinión de Gülen, es importante que la ciencia permanezca fiel a su naturaleza como una disciplina siendo lo suficientemente honesta como para reconocer sus limitaciones metodológicas para conocer la realidad completa y concebir que el dominio de las verdades absolutas y eternas esté más allá de su relación y competencia epistemológica. Tal conocimiento filosófico es ciertamente importante para preservar la legitimidad y la armonÃa en la relación entre la ciencia y la religión. Además, es en dicha fidelidad a su papel y función legÃtimas como una disciplina académica y no en usurpar la función de la religión y atribuyéndose el derecho de ciencia de la realidad porque la ciencia será conciente de su valor real.[28] Por encima de todas estas consideraciones, Gülen —como teólogo— obviamente tiene un interés teológico en mantener las limitaciones del enfoque cientÃfico de la naturaleza tanto en la teorÃa como en la práctica. Ante todo lo que se ha expuesto podemos decir que Gülen quiere reservar para la religión el dominio de las pesquisas que están más allá de lo cientÃfico. Lo que él desea como papel de la religión es completamente justificable. Esta es la relación central de las revelaciones divinas, en particular como está manifestado en el Corán, de informar y clarificar a las mentes humanas las verdades que están más allá de que la mente humana las descubra por sà misma. El Enfoque del Corán acerca de la Ciencia El tercer y último asunto de ciencia y religión a ser tratado en este ensayo está relacionado con el punto de vista del Corán sobre la ciencia. En opinión de Gülen, los musulmanes estarÃan cometiendo un grave error si consideran al estudio cientÃfico como un tipo de actividad humana que debiera ser asumida por separado e independientemente del Corán. Necesitan realizar actividades cientÃficas ateniéndose a los principios epistemológicos y éticos y de los valores en el Corán. Lo que él quiere decir es que el Corán puede proporcionar el marco de trabajo filosófico necesario para el estudio de la naturaleza. Él está bastante preocupado por los malentendidos existentes entre los musulmanes sobre la función y el papel preciso del Corán como un libro de conocimiento, particularmente con relación a la ciencia. Por esa razón él se esfuerza mucho en tratar con la pregunta « ¿El Corán contiene todo?» que él mismo se ha planteado.[29] Él ha respondido a la pregunta de forma afirmativa, debido a que el mismo Corán ha dicho eso. El versÃculo que ha citado es como sigue: «El tiene las llaves de lo No Visto y sólo Él lo conoce; y sabe lo que hay en la Tierra y en el mar. No cae una sola hoja sin que Él no lo sepa, ni hay semilla en la profundidad de la Tierra, ni nada húmedo o seco que no esté en un Libro».[30] Al tratar de entender lo que quiere indicar el Corán cuando dice « todo se encuentra en ello» Gülen se ha referido a las opiniones de Ibn Mas‘ud y de Ibn Abbas, dos de los más reconocidos y antiguos comentaristas del Corán, y a las opiniones de Yalal al-Din al-Suyuti, un erudito religioso egipcio del siglo XV.[31] De los tres se dice que afirmaron la opinión de que el Corán contiene todo, con al-Suyuti proporcionando una mayor justificación que serÃa «todas las ciencias o ramas del conocimiento son encontradas en el Corán». Como enfatizó Ibn Mas‘ud el problema con cada uno de nosotros, los individuos humanos, es que «nosotros no somos capaces de ver todas las cosas en el Corán» ya que lo que nosotros vemos es lo que sabemos. Además, las cosas en el Corán existen en diferentes niveles de realidad, de modo que se requiere de nosotros los niveles correspondientes de conciencia si podemos verlos. En otras palabras, para los lectores humanos del libro divino, el Corán se dice que «contiene todas las cosas en principio o en potencia». Como Gülen señaló, el Corán contiene todas las cosas «en forma de semillas o núcleo o resumen, o como principios o signos, y se encuentran en cualquiera de las dos explÃcita o implÃcitamente, alusiva, vaga, o sugestivamente. Una u otra de esas formas es preferible de acuerdo con la ocasión de la revelación, en una manera que congenia con los propósitos del Corán y en conexión con los requisitos del contexto».[32] Una actualización de esa potencialidad debe ser realizada a través del conocimiento. El que más conocimiento tiene, más cosas puede contemplar en el Corán. Una función de la ciencia serÃa ayudar al lector a ver más cosas en el Corán. Si los musulmanes generalmente pueden hablar del enfoque del Corán sobre la ciencia es porque en un principio este contiene todo. El Corán tiene relevancia para los musulmanes como la guÃa para el estudio y aplicaciones de la ciencia ya que, como fue resaltado por al-Suyuti este contiene los principios de todas las ciencias o ramas del conocimiento, incluyendo las ciencias de la naturaleza. Hablando acerca del papel del Corán en relación con la ciencia, el énfasis de Gülen es de hecho, sobre su capacidad preceptora de comunicar la «ciencia verdadera» a la humanidad. Uno de los objetivos principales del Corán es inspirar amor por la verdad, y «es este amor a la verdad el que da la dirección correcta a los estudios cientÃficos».[33] Con «el amor a la verdad» Gülen quiere decir «aproximarse a la existencia sin ninguna consideración de ventaja material ni beneficio terrenal». Él no piensa, salvo en el caso de un pequeño grupo de cientÃficos, que la ciencia hoy en dÃa esté siendo ejercida inspirada por el amor a la verdad. Por el contrario, contempla la ciencia contemporánea habiendo sido desarrollada por «aquellos quienes están infectados con las pasiones mundanas, las aspiraciones materiales y los prejuicios ideológicos asà como el fanatismo». En consecuencia, el curso legÃtimo de los estudios cientÃficos ha sido bifurcado y la ciencia creó un arma mortal para ser usada en contra los mejores potenciales de la humanidad.[34] Gülen hace un llamamiento a los intelectuales, a las instituciones educativas y a los medios de comunicación de asumir la vital tarea de ayudar a «rescatar los estudios cientÃficos modernos desde la atmósfera letalmente contaminada de aspiraciones materialistas y de fanatismo ideológico, y dirigir a los cientÃficos hasta los más elevados valores humanos». En su opinión, el Corán está insistiendo a los hombres de enseñanza que dirijan sus estudios cientÃficos hacia los más altos valores humanos. La búsqueda de la ciencia, de hecho de todas las ramas del conocimiento humano, debe hacerse dentro del marco de trabajo de los notorios cuatro amplios objetivos del Corán: [1] probar la existencia y la unidad de Dios, [2] probar la profecÃa, [3] probar la resurrección corporal y [4] concentrarse en la devoción a Dios y la justicia.[35]Por esta razón la discusión de Gülen sobre la ciencia y la religión en Los Fundamentos de la Fe Islámica está precedida por un prolongado tratado de esos cuatro objetivos del Corán. Su tratado puede ser descrito como conformando la perspectiva tradicional de la teologÃa de tendencia Sunnà y SufÃ. En la opinión de Gülen, los cuatro objetivos fundamentales del Corán tendrán el efecto de producir una ciencia que será al fin, iluminada espiritualmente y más prometedora en servir a los intereses reales de la humanidad. Él llama a tal ciencia como «la ciencia verdadera».[36]Para Gülen, el Islam en el pasado ha tenido éxito en crear dicha ciencia. En sus palabras, «el concepto de ciencia que el Islam dio lugar, se arraigó en la inspiración hacia la eternidad, al ideal de ser útil para la humanidad y responsable de ocuparse de las asuntos tan sólo para obtener la complacencia de Dios Todo Poderoso».[37]La resurrección de tal ciencia puede ayudar mucho a crear un mundo que es más prospera en su vida intelectual, con su tecnologÃa más avanzada y sus ciencias más adelantadas. Gülen hace referencia a la conciencia musulmana tradicional que ve la armonÃa entre la religión y la ciencia y la unidad del conocimiento espiritual y cientÃfico. Dicha conciencia ha sido conformada esencialmente por el mismo Corán el cual rechaza separar los hechos cientÃficos de la sabidurÃa espiritual. Él escribe: «El concepto de ciencia basado en la revelación divina, el que impulsa los estudios cientÃficos en el mundo musulmán, fue representado casi de forma perfecta por las figuras ilustres de la época quienes, emponzoñados con la conciencia de la eternidad, estudiaron la ciencia incansablemente con el objeto de alcanzar la eternidad».[38] La negativa del Corán de separar los hechos cientÃficos de la sabidurÃa espiritual ha inspirado a los cientÃficos musulmanes para hacer lo mismo. Gülen no tiene problema en aceptar la idea de que el Corán haga alusión a varios hechos y desarrollos cientÃficos. Pero enfatiza que no se refiere a ellas «en un modo de ciencia ni como filosofÃa materialista ni naturalista».[39] Por ejemplo, el Corán no habla de asuntos cosmológicos ni cientÃficos de una manera elaborada. Cuando hace referencia a esos «hechos» es con la intención de proporcionar «la interpretación eterna del libro del Universo» y una interpretación espiritual de las ciencias tratando con los fenómenos naturales. Dios ha provisto esos «hechos» muy probablemente porque Él quiere usarlos para ilustrar las verdades espirituales como revelando Sus Nombres y atributos y dar lecciones espirituales a la humanidad. De acuerdo a esto, Gülen alienta a los musulmanes a recordar siempre que «debido a que el Corán contiene alusiones a muchas verdades cientÃficas no está para ser leÃdo como una libro de ciencia o de explicaciones cientÃficas».[40] A la luz del espÃritu del Corán haciendo referencia a los «hechos cientÃficos» uno necesita ser cuidadoso cuando lee los significados cientÃficos en sus relevantes versÃculos. De hecho, Gülen hace hincapié en la posición tradicional del Islam cuando dice que al interpretar cada versÃculo del Corán uno siempre debe guardar en mente que posee múltiples significados. El versÃculo en cuestión no puede agotarse en un significado por causa de una sola interpretación. La idea de que el Corán tiene ambos significados, tanto literal como interior, es popular entre varios intérpretes del libro sagrado. Hablando grosso modo, los sufÃes se han inclinados más por las exposiciones de los significados interiores del Corán que cualquier otra escuela intelectual de Islam. Entonces, no de manera sorpresiva, como un erudito que ha sido muy influenciado por el pensamiento SufÃ, Gülen parece ser experto en lidiar con la cuestión de los niveles más profundos de los significados en un libro sagrado que son de una importancia inmensa para la búsqueda del hombre por las verdades espirituales. También, él ha procurado relatar los significados interiores del Corán con la realidad interior donde subyace el fenómeno natural y que está más allá del alcance del método cientÃfico moderno. Lo que él está buscando resaltar es que el papel de la religión revelada es ayudar al hombre a descubrir las verdades más elevadas acerca del mundo natural. Lo que se encuentra más allá de las verdades cientÃficas no es la duda ni la desesperanza que sirve como una ruta de escape hacia el materialismo, el ateÃsmo o el agnosticismo, menos eso, lo que se encuentra es el campo de las verdades espirituales que dirigen a un sentido más elevado de certeza en la conciencia del hombre. Resumiendo las opiniones de Gülen, podemos decir que la razón principal por la cual el Corán está interesado en la ciencia de la naturaleza y en otras ciencias es que éste desea invitar al hombre a conocer a Dios. Si el Corán está llamando repetidamente a los humanos a estudiar la creación, es porque quiere que ellos la estudien para conocer al Creador. Gülen cree fuertemente en que este enfoque completo del Corán sobre la ciencia necesita ser entendida apropiadamente, ya que en este enfoque espiritual descansa la base real para una relación fructÃfera y armoniosa entre la ciencia y la religión. Conclusión: El Significado de las Opiniones de Gülen A la luz de toda nuestra disertación acerca de las opiniones de Gülen sobre diversos aspectos de religión y ciencia, debemos mencionar su importancia para el mundo contemporáneo en un número de consideraciones. En primer lugar, al insistir que la ciencia no debe estar separada de la religión, Gülen está tomando una posición intelectual firme en contra del secularismo ideológico entendido en su sentido estricto. La idea de la secularización del conocimiento ejercido en su conclusión lógica serÃa incompatible con las concepciones y las teorÃas del conocimiento islámicas que están arraigadas en las enseñanzas del Corán. En particular, ésta idea irÃa en contra de la creencia de Gülen de que «la ciencia no debe ser estudiada en forma independiente del Corán». La disertación intelectual en curso de la «Islamización del conocimiento» en muchas partes del mundo musulmán, incluida TurquÃa, sólo puede ser completamente apreciada si uno entiende la insistencia del Islam en las relaciones armoniosas conceptuales entre la ciencia de Dios y las ciencias de los mundos natural y humano. La Islamización del conocimiento debe ser contemplado como un intento serio por los musulmanes contemporáneos para restaurar ese vÃnculo filosófico conceptual entre la teologÃa y las ciencias que ha sido cortado y la unidad tradicional del conocimiento que ha sido destrozada por la secularización moderna del conocimiento. En segundo lugar, las opiniones de Gülen sobre las relaciones entre la religión y la ciencia no son tan sólo sus opiniones personales. En todos los aspectos, él representa una de las mayores interpretaciones de la perspectiva islámica sobre el tema, no sólo en la secular TurquÃa sino en todo el mundo musulmán. En muchas de sus opiniones él habla, de hecho, por el segmento tradicional más grande de las sociedades musulmanas contemporáneas en todo el mundo en cuanto al significado de la relación de la religión con la ciencia se refiere y en lo que esta conciencia significa para la tarea de preservar la identidad musulmana. En tercer lugar, su posición sobre la relación entre la ciencia y la religión tiene una importancia universal más allá del mundo musulmán. Sus opiniones acerca del tema son de una relevancia inmediata para los tipos similares de discusión que se llevan a cabo hoy en dÃa dentro de otras religiones, particularmente el Cristianismo. En años recientes, han existido numerosos diálogos entre cristianos y musulmanes en todo el mundo sobre un gran rango de temas. Desafortunadamente, sólo unos cuantos diálogos han sido conducidos hacia la importante cuestión de la relación entre la ciencia y la religión. Definitivamente existe una necesidad de ofrecer este tema en particular, de manera más prominente en las agendas de los diálogos contemporáneos entre musulmanes y cristianos. Del mismo Gülen se sabe que ha participado en diálogos con lÃderes de las comunidades cristianas, incluyendo el Papa y los lÃderes de la Iglesia Ortodoxa en TurquÃa.[41] Respecto a esto, es de interés tomar nota de las opiniones de Gülen en lo que ha sido considerado por muchos en el Occidente mismo como el conflicto entre el Cristianismo y la ciencia. Él declara: «Aunque usualmente presentado como un conflicto entre el Cristianismo y la ciencia, los conflictos en el periodo del Renacimiento fueron principalmente entre los cientÃficos y la Iglesia. Ni Copérnico, ni Galileo, ni Bacon fueron antirreligiosos. Incluso se puede decir que era su devoción religiosa la que encendió en las almas de los hombres el amor y la conciencia de encontrar la verdad».[42] En opinión de Gülen, en lo que consideramos muy importante para un teólogo musulmán contemporáneo, se ubica la perspectiva de un diálogo serio y sincero no sólo entre el Islam y el Cristianismo sino también entre los hombres de religión y los hombres de ciencia de las distintas sociedades. [1] El más ampliamente conocido y prolÃfico de ellos es indudablemente Sayyid Husain Nasr, un erudito americano-iranà quien actualmente imparte estudios islámicos en la Universidad George Washington, Washington DC. Una gran mayorÃa de sus influyentes escritos sobre el pensamiento islámico y la civilización trata de asuntos de religión y ciencia. Estos incluyen An Introduction to Islamic Cosmological Doctrines (Una Introducción a las Doctrinas Cosmológicas Islámicas) (Cambridge: Harvard University Press, 1964); Science and Civilization in Islam (La Ciencia y la Civilización en el Islam) (Cambridge: Harvard University Press, 1968); The Encounter of Man and Nature: The Spiritual Crisis of Modern Man (El Encuentro del Hombre y la Naturaleza: La Crisis Espiritual del Hombre Moderno) (Londres: Allen y Unwin, 1968); y Religion and the Order of Nature: The 1994 Cadbury Lectures at the University of Birmingham (La Religión y el Orden de la Naturaleza: Las Conferencias Cadbury de 1994 en la Universidad de Birmingham) (Nueva York-Oxford: Oxford University Press, 1996). [2] Este fenómeno es completamente opuesto a lo que encontramos en Occidente donde los teólogos dominan la religión y la disertación sobre la ciencia. [3] De todos los paÃses musulmanes, Malasia es tal vez ligeramente el más adelantado en cuanto a centros académicos, organizaciones profesionales y periódicos académicos activos en la popularización de disertaciones sobre las perspectivas islámicas en materia de religión y ciencia. Dignos de mención son el Departamento de Estudios de Ciencia y TecnologÃa de la Universidad de Malaya con su periódico bilingüe Strategi, el más conocido internacionalmente ISTAC (“Institute of Islamic Thought and Civilization”, Instituto del Pensamiento y la Civilización Islámica), y la Islamic Academy of Science of Malaysia (Academia Islámica de Ciencia de Malasia) (ASASI por sus siglas en inglés), una organización académica de cientÃficos y técnicos musulmanes que también publican un periódico. A nivel internacional, la edición más reciente de la creciente lista de revistas musulmanas sobre religión y ciencia dentro del Islam es Islam and Science (Islam y Ciencia) publicada por el «Center for Islam and Science» (“Centro para el Islam y la Ciencia”) con sede en Canadá bajo la dirección de Muzaffar Iqbal, un erudito contemporáneo musulmán lÃder en el campo del Islam y la ciencia. [4] Para obtener una breve biografÃa de Gülen, véase la obra recopilada por Ali Unal y Alphonse Williams Fethullah Gülen, Advocate of Dialogue (Fethullah Gülen, Abogado del Diálogo) (Fairfax: The Fountain, 2000), págs. 1-41. Este trabajo está citado de aquà en adelante como Advocate of Dialogue. Para más tratados crÃticos de varios aspectos de la vida y del pensamiento de Gülen, su comunidad a lo largo del mundo y la importancia de su asà llamado «Islam Liberal Turco» véase Turkish Islam and the Secular State: The Gülen Movement (El Islam Turco y el Estado Secular: El Movimiento Gülen), editado por John L. Esposito y M. Hakan Yavuz, (Nueva York: Oxford University Press, 2003); y Bülent Aras y Ömer Çaha, «Fethullah Gülen and His Liberal “Turkish Islam” Movement» (Fethullah Gülen y su Movimiento Liberal “Islam Turco”), Middle East Review of International Affairs Journal (MERIA)(Revista de Revisión de los Asuntos Internacionales del Medio Este), Vol. 4, no. 4 (Diciembre 2000). [5] Prácticamente, en varios momentos de su vida, Gülen ha sido acusado de llevar a cabo actividades religiosas perjudiciales en la República Turca. Siendo una personalidad tan ampliamente conocida por sus sermones sobre la tolerancia y el progreso, Gülen niega los cargos que él afirma fueron inventados por sospechosos grupos seculares extremistas debido a su movimiento religioso y por otros tan sólo por envidia de su popularidad. Él ha estado en los Estados Unidos en los últimos cinco años. Sobre referencias de los recientes cargos contra Gülen, vea su entrevista con Nuriye Akman, «High-ranking People Used the Cassette Incident as a Tool for Blackmail» (Personalidades eminentes Utilizaron el Incidente de las Cintas Grabadas como una Herramienta para el Chantaje), en http://en.fgulen.com/a.page/press/interview/interview.to.nuriye.akman.of.zaman.daily/1733.html. [6] Este influyente maestro Sufà quien tuvo un diván de su propiedad también fue conocido desde es momento y en adelante como Efe Hazretleri o Alvarli Efe. Véase Advocate of Dialogue (Abogado del Diálogo), pág. 10. [7] Sobre la biografÃa de este teólogo-filósofo, vea «The Author of Risale-i Nur: Bediuzzaman Said Nursi» (El Autor de Risale-i Nur: Bediuzzaman Said Nursi) http://www.risale-inur.com.tr/rnk/eng/tarihce/bsn.htm. [8] Sobre la familiaridad de Gülen con la filosofÃa y los trabajos literarios occidentales, véase Advocate of Dialogue (Abogado del Diálogo), págs. 28-30. De entre los filósofos y cientificistas occidentales modernos quienes atrajeron su atención están Descartes, Immanuel Kant, Sir James Jeans y Sir Arthur S. Eddington. En literatura ha leÃdo de manera muy amplia los trabajos de Shakespeare, VÃctor Hugo y Tolstoi. [9] Vea M. Fethullah Gülen, Understanding and Belief: The Essentials of Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica), (Konak-IZMIR: Kaynak Publicaciones, 1997). [10] Para tener una referencia de Gülen sobre la visión espiritual de los SufÃes sobre el Universo, vea su obra Understanding and Belief: Fundamentals of Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica), págs. 318-319. [11] M. Fethullah Gülen, Understanding and Belief: Fundamentals of Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 308. Gülen se ha referido a la opinión de Popper en cuanto a que ambas teorÃas, la de Newton y la de Einstein no pueden ser verdaderas al mismo tiempo. Aparentemente la referencia fue hecha con la intención de hacer hincapié en su argumento de que la ciencia sólo puede buscar aproximaciones a la verdad y no llegar a la verdad real. [12] Guenon era un exponente de la filosofÃa perenne y crÃtico de la ciencia moderna del siglo veinte. Gülen ha citado la aseveración de Guenon sobre la inhabilidad de la ciencia para conocer la verdad respecto a la esencia de la existencia, porque esto darÃa apoyo a su argumento principal sobre por qué la ciencia necesita de la religión. Véase Understanding and Belief: The Essentials of Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 308. [13] Vea M. Fethullah Gülen, Key Concepts in the Practice of Sufism (Conceptos Clave en la Práctica del Sufismo) (Fairfax: The Fountain, 1999). [14] M. F. Gülen, Understanding and Belief: Fundamentals of Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 309. [15] Ibidem, pág. 308. [16] Ibidem, pág. 307. [17] Ibidem, pág. 335. [18] Ibidem, pág. 306. [19] Ibidem, págs. 318-319. [20] Ibidem, pág. 334. [21] Ibidem, págs. 334-335. [22] Ibidem, pág. 335. [23] En el mundo musulmán contemporáneo la figura más popular que puede ser asociada con el cientificismo fue el reciente médico francés Maurice Bucaille de quien se dice que se ha convertido al Islam. Sus trabajos enfocados en la cuestión de las predicciones cientÃficas en el Corán han sido traducidas en varios idiomas. La lectura más leÃda es sin duda The Bible, The Qur’an and Science (La Biblia, El Corán y la Ciencia) (ParÃs: Seghers, 1978). Para varias crÃticas del «cientificismo» de Bucaille vea Leif Stenberg, The Islamization of Science: Four Muslim Positions Developing an Islamic Modernity (La Islamización de la Ciencia: Cuatro Posiciones Musulmanas Desarrollando la Modernidad Islámica), Lund Studies in History of Religions (Estudios Lund sobre la Historia de las Religiones), Vol. 6, 1996. [24] M. F. Gülen, Understanding and Belief: The Essentials of Islamic Faith (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 333. [25] Ibid., pág. 334. [26] Ibid., pág.308. Para más discusiones detalladas de las crÃticas islámicas sobre la metodologÃa cientÃfica moderna vea Osman Bakar, The History and Philosophy of Science (La Historia y la FilosofÃa de la Ciencia) (Cambridge: Islamic Texts Society (Sociedad de Textos Islámicos), 1999), capÃtulo 2. Vea también Sayyid Husain Nasr, «Reflections on Methodology in the Islamic Sciences» (Reflexiones sobre la MetodologÃa en las Ciencias Islámicas), Hamdard Islamicus, 3:3 (1980), 3-13. [27] M. F. Gülen, Understanding and Belief (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 310. [28] M. F. Gülen, Understanding and Belief (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 308. [29] Gülen ha tratado esta pregunta en Understanding and Belief (Los Fundamentos de la Fe Islámica), págs. 301-307. En su tratado de las caracterÃsticas generales del Corán, vea págs. 288-300. [30] El Corán, 6:59. [31] Op. cit. 29, 302. [32] Ibid., pág. 303-304. [33] Ibid., pág. 313. [34] Ibid., pág. 313. [35] Ibid., pág. 303. [36] Para este tratado de «ciencia verdadera» véase ibid., págs. 312-315. [37] Ibid., pág. 313. [38] Ibid., pág. 312. [39] Ibid., pág. 323. [40] Ibid., pág. 333. [41] Para los diálogos interconfesionales de Gülen con diversos lÃderes religiosos del mundo, véase Advocate of Dialogue (Abogado del Diálogo), recopilado por Ali Unal y Alphonse Williams. [42] M. F. Gülen, Understanding and Belief (Los Fundamentos de la Fe Islámica), pág. 312. |